Este es el lema de Santa Clara de Asís: «Pensados, creados y santificados». Expresión de su humanismo de amor profundo a la vida. A su defensa, promoción y agradecimiento. En la Leyenda de santa Clara, escrita por Tomás de Celano, santa Clara, estando a punto de partir hacia la casa del Padre, dice a su propia alma: «Ve segura, porque llevas buena escolta para el viaje. Ve porque aquel que te creó, te santificó y guardándote siempre como la madre al hijo, te ha amado con amor tierno. Tu, Señor, seas bendito porque me creaste». Es Dios quien piensa en cada uno de nosotros antes de crearnos, antres de darnos una identidad en el mundo. El ya conoce nuestras características y sabe nuestros caminos: «Te elegí desde el seno materno» (Jer 1,5).

Ser pensado es saberse existente en un proyecto superior que va más allá de los límites de nuestra propia conciencia histórica. De tu propio pensar como persona en esta vida. Es ser ya en el pensamiento de Dios , con un proyecto creado de manera personal. De ahí que necesitemos el silencio contemplativo para descubrir y agradecer nuestra vocación.Ser santificado es vivir en la certeza de ser guiados por su providencia iluminadora y misericordiosa. Estas son las claves del verdadero humanismo.