Verdad-mentira

Los humanos ponemos más empeño en las cosas exteriores que las cosas interiores, cuando sabemos por experiencia que la riqueza, fama etc. carecen de auténtico valor.

El ‘conócete a ti mismo’ es de un valor incalculable, pero ponemos más esfuerzo en mantenernos en forma física. Y, desgraciadamente, quien no se conoce a sí mismo está perdido. La belleza no está en la apariencia sino únicamente en la verdad.

Quien no se mantiene alerta en cada momento de su vida nunca encontrará la verdad. Cuando la encontramos hay que estar dispuestos a dar la vida por ella. Y así, de esta manera podemos exorcizar toda clase de mentira, apreciar las diferencias y saber comprender a la parte contraria.

La falsedad, por pequeña que sea nos echa a perder, pues la mentira destruye el alma y la verdad la fortalece.

(Cf. M. Gandhi, Quien sigue el camino de la verdad no tropieza, Sal Terrae, Santander 2001).