Ermita p. Estanislao
Dos hombres paseaban por el valle y uno, señalando a las montañas, dijo: “Ves esa ermita? Allí vive un hombre que se ha separado del mundo y vive para Dios
El otro hombre dijo: “Su vida es inútil. Solo encontrará a Dios si abandona la ermita y regresa a nuestro mundo para compartir la alegría y el dolor”.
Y el otro hombre asintió, más, pese a ello, respondió: “Comprendo lo que dices. Conozco al ermitaño y es un buen hombre. ¿Y no podría ser que un solo buen hombre con su ausencia del mundo obrara mayores bienes que la aparente bondad de tantos hombres?”