Bethoven, Bach y Mozart
Pues porque su música es esencial, no se pierde en ornatos inútiles, es una música llena de espíritu. Sus armonías siempre quieren decir algo, no son meros halagos al oído. Mozart compone una música cortesana, Beethoven orquesta muy bien, pero la música de Bach está transida de una luz esencial. La razón puede estar en esto: Bach siempre compuso cada una de sus partituras a la mayor gloria de Dios. Hasta su música instrumental que carece de cualquier letra religiosa, la consideró una forma de alabar a Dios. Era un hombre profundísimamente religioso. Alabar al Creador con su música era lo que daba sentido a su trabajo. Eso siempre lo dejó muy claro en la intimidad a su familia, a sus hijos. No siguió modas, hizo su música, la que consideró mejor para glorificar al Altísimo. Despojó su composición de toda retórica, se esforzó por representar la palabra y sugerir la idea, su música fue rigurosa.
Bach no conoció la fama en vida. Era famoso como organista, como intérprete. Como compositor no fue famoso ni en vida, ni después de morir. Cuarenta años después seguía siendo un perfecto desconocido. Tuvo que trascurrir medio siglo, en el que se podían haber perdido todas sus partituras, para que por pura casualidad Mendelson lo escuchara. Desde entonces se impuso la sagrada tarea de que el mundo conociera la música de aquel hombre religioso que trabajó para una iglesia de Leipzig y dando clases. Fuente: http://www.musicaantigua.com/es-bach-el-mejor-musico-de-la-historia/