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neurobiología

Desde la Ilustración algunos científicos se empeñan en buscar una explicación del mundo sin Dios. Y si esto fuese así, Dios también sería superfluo para nuestra vida. Sólo caben dos respuestas ante la siguiente pregunta: ¿Qué hay en el origen? La Irracionalidad que, carente de toda razón, produce un cosmos ordenado de modo matemático, o la Razón creadora, el Espíritu creador que obra todo y suscita su desarrollo. Los cristianos decimos que en el origen está el Verbo eterno, la Razón y no la Irracionalidad. Creemos en el Dios que es Espíritu Creador, Razón creadora, del que proviene todo y del que provenimos también nosotros.
El que nosotros tengamos una Inteligencia Racional (IR),una Inteligencia Emocional (IE) y una Inteligencia Espiritual (IES), la tenemos como criaturas y gracias al Espíritu creador. El que nuestra persona tenga estas estructuras para la comunicación y el encuentro con el Espíritu creador, no quiere decir que seamos nosotros mismos los que generamos estas ilusiones como ciertas explicaciones neurobiológicas parecen afirmar. La auténtica experiencia religiosa no es una ilusión generada por el cerebro, acompañada a veces por sustancias alucinógenas, sino un encuentro personal íntimo e intransferible entre el Espíritu creador y el espíritu de la persona. Un encuentro que genera comunión de vida.