Esperanza

A lo largo de nuestra vida ponemos muchas esperanzas y cuando estas se van cumpliendo constatamos que necesitamos una Esperanza que vaya más allá de las esperanzas cumplidas. La época moderna ha desarrollado la esperanza de la instauración de un mundo perfecto que se podría conseguir gracias a los conocimientos científicos y una política fundada científicamente. Pero vamos viendo que esta esperanza se va alejando día a día. Necesitamos tener esperanzas que nos mantengan en el camino, pero sin una gran Esperanza que ayude a superar todo lo demás, aquellas no bastan. Esta gran Esperanza sólo puede ser Dios, que abraza el universo y que nos puede proponer y dar lo que nosotros por sí solos no podemos alcanzar.