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sabiduría

A diferencia de la ciencia, que para analizar la realidad, divide la materia en partes más pequeñas, y las va fragmentando conforme va progresando en especialidades más y más penetrantes, la sabiduría, hasta cuando recoge los múltiples conocimientos proporcionados por las ciencias, los refiere siempre al centro donde ella se encuentra, al nivel del espíritu, en la Inteligencia Espiritual (IES), más allá de la Inteligencia Racional (IR). En ese lugar interior es donde la sabiduría se desarrolla mediante un continuo trabajo de síntesis realizado gracias a la luz divina.La sabiduría es activa por su trabajo de reflexión y de asimilación a base de experiencia, y contemplativa por su atención a la luz superior que la preside.

El crecimiento de la sabiduría no se puede verificar, como el de la ciencia, mediante exámenes y cálculos. Progresa por medio de una maduración que se inserta en la duración vital, diferente al tiempo mecánico; tiene sus etapas y sus estaciones, como los organismos vivos, como crecen también las virtudes. La sabiduría se manifiesta a través de su fecundidad cuando llega el tiempo, a través de la excelencia y del sabor de sus frutos para quien sabe apreciarlos.