Etiquetas

, ,

Imagen

 En la vida cotidiana si solamente contamos con la razón (IR) nunca decidiremos nada, ya que en último término es la emoción (IE) quien decide, que debería ser iluminada por la Inteligencia Espiritual (IES).

Un proyecto que sólo tenga como fin el cumplimiento estricto de los intereses materiales y personales, si falta el elemento trascendente (IES),  por pequeño que sea, integrando el elemento emotivo (IE), fracasa. El modelo competitivo no requiere empatía con las necesidades de los demás. No tiene una escala de valores sino una escala de resultados. No piensa a largo término. Se persiguen pequeños objetivos para mañana o pasado mañana.

Es interesante señalar que desde Octubre de 2004 se ha constituido el Foro Europeo para la Espiritualidad en la Vida Social y Económica (Foro SPES). Un grupo de especialistas de distintas universidades y centros de investigación europeos que sostienen que lo que se necesita en este momento no es solamente un proceso conductor de la integración económica y de mercado, sino un proceso espiritual y conductor de valores. Son un grupo interesado en responder a la crisis espiritual de Europa promoviendo iniciativas sobre Espiritualidad, Economía y Cultura. Su finalidad es sencilla: “hacer la espiritualidad accesible como bien público para tanta gente como sea posible…o descubrir la espiritualidad como fuente de vitalidad en las actividades sociales y económicas”.

La espiritualidad se plantea como búsqueda multiforme de un significado profundo, último y trascendente de la vida que haga posible una relación de las personas con Dios, con la realidad última, con lo absolutamente otro, o con aquél ente superior del que hablan las diferentes tradiciones espirituales: cristianos, budistas, judíos, musulmanes, etc. El Foro desea ofrecer una alternativa no sólo al fundamentalismo religioso que instrumentaliza la espiritualidad, sino al humanismo materialista y tecnocrático que ignora la espiritualidad haciéndola un asunto privado o estrictamente íntimo.