Etiquetas

,

05-Los-tres-cerebros

Hace aproximadamente cien millones de años aparecieron los primeros mamíferos superiores. A los instintos, impulsos y emociones se añadió la capacidad de pensar de forma abstracta; de comprender las relaciones globales existentes, más allá de la inmediatez del momento presente; de desarrollar un yo consciente y una compleja vida emocional. En esencia, el cerebro humano consta de tres formaciones con su propia subjetividad individual, su propio sentido del tiempo y el espacio y su propia memoria, además de otras funciones. En orden de evolución, estas tres formaciones son: a) la parte reptiliana,  responsable de la parte más primitiva de reflejo-respuesta. No piensa ni siente emociones, sólo actúa cuando nuestro cuerpo se lo pide: control hormonal y de la temperatura, hambre, sed, motivación reproductiva, etc.; b) la parte límbica, que es el almacén de nuestras emociones y recuerdos. En él se encuentra la amígdala, considerada la base de la memoria afectiva: miedo,  rabia, amor maternal, las relaciones sociales, los celos, etc.; y c) la parte del neocortex o cerebro, que es quien permite tener conciencia y controlar las emociones, a la vez que desarrolla las capacidades cognitivas: memorización, concentración, autoreflexión, resolución de problemas, habilidad de escoger el comportamiento adecuado, etc. La corteza cerebral, la nueva y más importante zona del cerebro humano, recubre y engloba las más viejas y primitivas regiones del cerebro, que no han sido eliminadas, sino que permanecen debajo, sin ostentar ya el control del cuerpo, pero aún activas. La corteza cerebral no solamente es el área más accesible del cerebro: sino que es también la más distintivamente humana. La mayor parte de nuestro pensar o planificar, del lenguaje, la imaginación, la creatividad y la capacidad de abstracción, proviene de esta región cerebral. Y si no existen las neuronas, el comportamiento sería limitado y la mente no sería posible. Y si no hay mente entonces tampoco hay conciencia, sólo precursores de la conciencia.